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martes, 27 de febrero de 2018

Señor, Tú eres mi Esperanza



Salmo 71

1. Oh Señor, a ti acudo en busca de protección;
no permitas que me avergüencen.

2. Sálvame y rescátame,
porque tú haces lo que es correcto.
Inclina tu oído para escucharme
y ponme en libertad.

3. Sé tú mi roca de seguridad,
donde siempre pueda esconderme.
Da la orden de salvarme,
porque tú eres mi roca y mi fortaleza.

4. Dios mío, rescátame del poder de los perversos,
de las garras de los crueles opresores.

5. Oh Señor, solo tú eres mi esperanza;
en ti he confiado, oh Señor, desde mi niñez.

6. Así es, estás conmigo desde mi nacimiento;
me has cuidado desde el vientre de mi madre.
¡Con razón siempre te alabo!

7. Mi vida es un ejemplo para muchos,
porque tú has sido mi fuerza y protección.

8. Por eso nunca puedo dejar de alabarte;
todo el día declaro tu gloria.
9. Y ahora, en mi vejez, no me hagas a un lado;
no me abandones cuando me faltan las fuerzas.

10. Pues mis enemigos murmuran contra mí
y juntos confabulan matarme.

11. Dicen: «Dios lo ha abandonado.
Vayamos y agarrémoslo,
porque ahora nadie lo ayudará».

12. Oh Dios, no te quedes lejos;
Dios mío, por favor, apresúrate a ayudarme.

13. Trae deshonra y destrucción a los que me acusan;
humilla y avergüenza a los que quieren hacerme daño.

14. Seguiré con la esperanza de tu ayuda;
te alabaré más y más.

15. A todos les hablaré de tu justicia;
todo el día proclamaré tu poder salvador,
aunque no tengo facilidad de palabras.

16. Alabaré tus obras poderosas, oh Señor Soberano,
y les contaré a todos que solo tú eres justo.

17. Oh Dios, tú me has enseñado desde mi tierna infancia,
y yo siempre les cuento a los demás acerca de tus hechos maravillosos.

18. Ahora que estoy viejo y canoso,
no me abandones, oh Dios.
Permíteme proclamar tu poder a esta nueva generación,
tus milagros poderosos a todos los que vienen después de mí.

19. Tu justicia, oh Dios, alcanza los cielos más altos;
¡has hecho cosas tan maravillosas!
¿Quién se compara contigo, oh Dios?

20. Has permitido que sufra muchas privaciones,
pero volverás a darme vida
y me levantarás de las profundidades de la tierra.

21. Me restaurarás incluso a mayor honor
y me consolarás una vez más.

22. Entonces te alabaré con música de arpa,
porque eres fiel a tus promesas, oh mi Dios.
Te cantaré alabanzas con la lira,
oh Santo de Israel.

23. Gritaré de alegría y cantaré tus alabanzas,
porque me redimiste.

24. Todo el día
hablaré de tus justas acciones,
porque todos los que trataron de hacerme daño
fueron humillados y avergonzados.

domingo, 25 de febrero de 2018

Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa




Señor Jesús, en tu nombre y con 
el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o 
acontecimientos a través de los cuales 
el enemigo nos quiera hacer daño.

Con el Poder de la Sangre de Jesús 
sellamos toda potestad destructora en 
el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, 
debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas 
de la naturaleza, en los abismos del infierno, 
y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del maligno. 
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares 
y lugares de trabajo a la Santísima Virgen 
acompañada de San Miguel, San Gabriel, 
San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.

Con el Poder de la Sangre de Jesús 
sellamos nuestra casa, todos los que la habitan 
(nombrar a cada una de ellas), 
las personas que el Señor enviará a ella, 
así como los alimentos y los bienes que 
Él generosamente nos envía
para nuestro sustento.

Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas, 
objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
alrededor de toda nuestra familia.

Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos los lugares en donde vamos 
a estar este día, y las personas, empresas 
o instituciones con quienes vamos a tratar 
(nombrar a cada una de ellas).

Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestro trabajo material y espiritual, 
los negocios de toda nuestra familia, 
y los vehículos, las carreteras, los aires, 
las vías y cualquier medio de transporte 
que habremos de utilizar.

Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
las mentes y los corazones de todos los habitantes 
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que 
Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.

Te agradecemos Señor por Tu Sangre y 
por Tu Vida, ya que gracias a Ellas 
hemos sido salvados y somos preservados 
de todo lo malo. 

Amén.

sábado, 24 de febrero de 2018

Oh Padre te adoro con toda el alma



Oh Padre te adoro con toda el alma
 y te doy mi devoción, tu que eres Amor y Paz, 
ven a mi alma, recíbeme con amor en tu Corazón 
y dame el refugio y amparo que tanto necesito;
yo no soy perfect@, lo sabes bien,
por ello te ruego perdones mis ofensas y pecados 
y aparta de mí todo cuanto aflige mi alma y cuerpo. 

Hoy me presento ante Ti con humildad de corazón, 
llego hasta ti llen@ de sufrimiento y necesidad 
y agobiado por mis problemas, 
hoy me postro ante tu Imagen rogando tu compasión 
y pidiendo me favorezcas con tu auxilio, 
que siempre es bueno, fuerte y poderoso, 
y, por los méritos de tu Preciosísima Sangre 
te ruego Señor que con tu misericordiosa asistencia 
me ayudes a solucionar esta difícil situación:

(pedir con gran humildad lo que se deseas obtener). 

no me dejes solo en tan mal trance; 
tu que eres Cristo milagroso concédeme la dicha 
de ver en breve cumplidos mis deseos. 

Con tu bondad, cariño y amor, 
lléname de bendiciones, regálame tus favores
y haz que tu poder se vea reflejado en mi vida, 
renueva mi alma en fe, esperanza y caridad
y sostenme con tu Mano hoy y siempre, 
sana mis debilidades y fortalece mi espíritu, 
cúbreme con el velo de tu gracia 
y el resplandor de tu magnificencia, 
ilumíname, rígeme, guárdame y gobiérname 
todos los días de mi vida, 
colma de esperanza mi corazón y dame tu paz, 
Amén.

Invoco la poderosa protección de la Preciosísima Sangre redentora de Cristo


+Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro,
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Invoco la poderosa protección
de la Preciosísima Sangre redentora de Cristo,
Rey del universo y Rey de reyes.

En el nombre de Dios Padre,
en nombre de Dios Hijo 
y en el nombre de Dios Espíritu Santo: 
con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor, 
sello y protejo, protejo y sello,
mi consciente, inconsciente, subconsciente, 
mi razón, mi corazón, mis sentimientos, 
mis sentidos, mi ser físico, mi ser mental, 
mi ser material y mi ser espiritual.


Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme. 


Todo lo que soy, todo lo que tengo,
todo lo que puedo, 
todo lo que sé y todo lo que amo, 
queda sellado y protegido 
con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor.
Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Sello mi pasado, mi presente y mi futuro, 
sello mis planes, metas, sueños, ilusiones, 
todo lo que emprenda, todo lo que inicie, 
todo lo que piense y haga, 
queda bien sellado y protegido 
con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor. 

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Sello mi persona, mi familia, mis posesiones, 
mi casa mi trabajo, mi negocio, 
mi árbol genealógico, 
lo de antes y lo de después, 
todo queda sellado y protegido, 
con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor. 

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Me escondo en la llaga del Costado herido de Jesús, 
me escondo en el Corazón Inmaculado 
de la Santísima Virgen María, 
para que nada ni nadie me pueda afectar 
con sus maldades, sus malas palabras y obras, 
con sus malos deseos ni con sus engaños, 
para que nadie me pueda dañar 
en mi vida afectiva, en mi economía, en mi salud,
con sus males enviados, con sus envidias, 
con sus malos ojos, habladurías y calumnias, 
ni con magias, hechizos, conjuros o maleficios. 

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.
Todo mi ser queda sellado, 
todo a mi alrededor queda sellado, 
y yo ....... quedo para siempre protegido 
con la Preciosísima Sangre de nuestro Redentor.

Amén, amén, amén. + 

Señor nuestro Jesucristo, Fuerza y Luz del Padre



Señor nuestro Jesucristo, Fuerza y Luz del Padre 
Rey de justicia, Príncipe Salvador,
que con tu Palabra das vida y consuelas 
y con tu presencia todo lo llenas y santificas, 
ten misericordia de nosotros,
auxílianos con tu santa protección y tu santo amor
y derrama sobre esta casa que es nuestro hogar 
paz, comprensión, amor, armonía y confianza, 
y con tu rica generosidad llénanos de prosperidad.

Gloriosísimo Jesucristo, 
en cuyo pecho palpita el Corazón que da la gracia, 
pon tu amorosa mirada sobre nosotros 
y auxílianos con tu sagrada bendición
a todos los que vivimos en esta casa:
(decir el nombre de cada miembro de la familia). 

Mira benignamente este hogar y a cuantos moramos en él,
entra en este recito y en nuestros corazones
y permanece siempre con nosotros, 
guíanos y condúcenos por los buenos caminos, 
y haz que vivamos con felicidad y bienestar. 

Jesús Hijo de María, nuestro Buen Pastor,
guárdanos, cuídanos, asístenos en el dolor, 
aleja todo lo que nos pueda dañar, 
y sabiendo que una Palabra tuya basta para sanarnos
cura nuestras enfermedades, alivia nuestras dolencias, 
danos salud mental, espiritual y corporal, 
fortalece nuestros cuerpos, cura nuestras debilidades, 
amado Señor nuestro, llévate las desdichas,
que la fuerza de tu Poder nos preserve del sufrimiento.

Jesús Hijo del Altísimo, 
a tu Gracia y Poder encomendamos nuestras necesidades, 
Tú que naciste en una familia humilde y trabajadora 
no dejes que suframos por agobios económicos y laborales, 
haz que confiando en la Providencia del Padre 
nuestro hogar se llene de abundancia y oportunidades. 

Jesús fuente de amor, unidad y paz, 
líbranos de las preocupaciones y las angustias, 
aleja de nosotros los malos entendidos, las discusiones,
los celos, egoísmos e infidelidades, 
y concédenos que vivamos en paz, amor y unidad 
y con entendimiento, comprensión y cariño. 

Jesús danos tu bendición en cada momento, 
sobre todo cuando nos sintamos desfallecer, 
cuando nos veamos llenos de problemas dificultades, 
y no sepamos como salir de ellos, 
y danos tu especial asistencia y ayuda
en esto que ahora nos causa preocupación y angustia: 

(pedir con gran confianza lo que se desea conseguir)

Que tus Santos Ángeles nos custodien y defiendan
y alejen de nosotros todo mal y enemigo, 
toda mentira, envidia y maldad 
y nos llenen de abundancia, paz y seguridad.

Te pedimos que junto con María y José 
habites por siempre en nuestra casa 
colmadnos con vuestra amorosa protección y bendiciones 
para que nuestras vidas sean plenas y dichosas 
y nos veamos libres de toda dificultad, peligro y mal
y de todo cuanto pueda afligir a nuestra alma y cuerpo
hasta que lleguemos al Hogar del Padre Celestial.